Cinco de Mayo Historia


General Don Porfirio Díaz Mori

El General Don Porfirio Díaz Mori, es un hombre que al mismo tiempo que es pieza fundamental de la Historia de México, también es uno de aquellos a los que se les ha juzgado de manera muy injusta y con mucha ligereza tomando como punto de partida los conceptos del siglo XXI.

Porfirio-Díaz-300x225

Por otro lado, conocemos un sinfín de personajes inscritos en la Historia de México con dudosa moral o con frágiles lealtades y que lejos de tener la estatura histórica y humana del General Díaz, son constantemente homenajeados. A unos se les reconoce con letras de oro en recintos públicos y oficiales, otros forman parte de la tradicional nomenclatura urbana, y otros menos, gozan de monumentos en los cuales descansan sus restos físicos.  Privilegios negados al gran soldado Porfirio Díaz, ya que como ejemplo, sus restos aun descansan en el cementerio de Montparnasse, en París.

Puebla.2

Puebla.2

José de la Cruz Porfirio Díaz Mori nace el 15 de septiembre de 1830 en la ciudad de Oaxaca, capital del estado del mismo nombre. Fue el sexto hijo de siete, que José Faustino Díaz, criollo de origen español, y Petrona Mori con algo de sangre india mixteca, y otro poco asturiana habían procreado.

La importancia de Porfirio Díaz para derrotar totalmente a Francia

Tras la inevitable caída de la ciudad de Puebla, el General Díaz es apresado junto a decenas de oficiales y Jefes del Ejército de Oriente en el Convento de Santa Inés, pero poco antes de ser embarcado con rumbo a Europa, el valiente militar logra escapar de sus captores. El 31 de mayo Benito Juárez le asignó a Díaz el cargo de gobernador interino de la ciudad de Oaxaca. Lo que resta del año de 1863 y casi todo el año de 1864, Díaz y Manuel González desarrollaron una lucha de guerrillas que mantuvo a los franceses a raya. Paralelamente, en el Castillo de Miramar (Trieste, Italia) el 10 de abril del mismo año, el archiduque Fernando Maximiliano de Habsburgo era proclamado emperador de México. En 19 de febrero de 1865 se inicia el sitio a la ciudad de Oaxaca por el general François Achille Bazaine.

batalla-de-puebla

Tras cuatro meses de asedio, Porfirio Díaz se vio obligado a rendir la plaza y a quedar preso por segunda vez y ante el mismo enemigo (22 de junio). Don Justo Benítez, compadre del general mexicano, ante la orden de Aquiles Bazaine de fusilar al valiente jefe militar con el cargo de sedición, intercede por él, y con éxito, logra cambiar la sentencia a cadena perpetua. Porfirio Díaz que no era un soldado común que dócilmente aceptara su cautiverio, logra escapar de su prisión de poco más de un año, en el Convento de las Carmelitas, Puebla, y de inmediato organiza una pequeña fuerza militar. En los meses siguientes, el aguerrido general reorganiza el Ejército de Oriente con la ayuda de Juan Álvarez. Participa y triunfa como comandante en tres importantes batallas: La Batalla de Miahuatlán, Oaxaca (3 de octubre de 1866), la Batalla de la Carbonera, Telixtlahuaca, Oaxaca (18 de octubre 1866) y en la famosa Toma de Puebla del 2 de abril de 1867.

Fuertes durante el Sitio de Puebla

Durante los inmediatos y posteriores días que siguieron a la célebre Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862 se presentó, después de algunas juntas entre Jefes del Ejército de Oriente e Integrantes de la Sección de Ingenieros, el plan general de fortificación de la ciudad. El proyecto contemplaba un gran sistema de fuertes, la fortificación de cuatro zonas de grupos de manzanas y el cerro de San Juan, obras de defensa entre los fuertes (redientes y parapetos), lineas interiores apoyadas en edificios o templos y construcción de repuestos de municiones y plataformas para cañones.
El proyecto finalmente fue aprobado por el General en Jefe, Jesús González Ortega, el Comandante General de Artillería, General Francisco Paz, el Cuartel Maestre, General José María Mendoza y por el Comandante de Ingenieros, Joaquín Colombres.

 

Los Fuertes, construcciones en las que caería principalmente el fuego de la artillería de los franceses fueron los siguientes:

Fuerte de Guadalupe
Fuerte en Loreto, llamado también 5 de Mayo.
Fuerte de Santa Anita o El Demócrata.
Fuerte San Javier o Iturbide.
Fuerte en el Carmen o Hidalgo.
Fuerte en la Garita de Totimehuacán o Ingenieros.
Fuerte en la Iglesia de los Remedios o Zaragoza.
Fuerte en la Misericordia o Independencia.
Fortín del Señor de los Trabajos.
Linea de Redientes del Parral o Morelos.

Debido a la premura, a la escasez de recursos y a un sinnúmero de dificultades no se proyectó una cantidad superior de fuertes y defensas y tampoco fue posible dotarlos de un espesor mayor a 7 metros en sus parapetos. El Plan General de Defensa incluía la asignación de comandantes, jefes, piezas de artillería y municiones que cada fuerte debería poseer.

Para la correcta organización los fuertes y defensas se agruparon en cuatro lineas:

Linea de Loreto – Guadalupe – Misericordia.
Linea de los Remedios y Totimehuacán, (Zaragoza – Ingenieros).
Linea del Carmen y Morelos, (Hidalgo y Morelos).
Linea de San Javier y Santa Anita, (Iturbide y Demócrata).

Al final de las hostilidades se consignó que los fuertes y demás obras de defensa habían cumplido y hasta sobrepasado las expectativas que se habían formado alrededor de todos ellos

Porfirio Díaz y 3 batallas que aniquilaron la segunda invasion fracesa

Para el año de 1866 y durante el llamado “Segundo Imperio”, las fuerzas conservadoras y sus aliados europeos no han logrado imponer un completo control en el territorio mexicano. Las fuerzas republicanas no han dejado de luchar para recuperar y liberar al país de los invasores. En el sur, pese a contar con fuerzas militares poco entrenadas y mal armadas, el general Porfirio Díaz, duro contrincante de los franceses, protagoniza una serie de batallas que poco a poco van minando el dominio de las tropas “imperiales”.

 

Porfirio Díaz fue el aguerrido general que reorganiza el Ejército de Oriente con la ayuda de Juan Álvarez. Participa y triunfa como comandante en tres importantes batallas: La Batalla de Miahuatlán, Oaxaca (3 de octubre de 1866), la Batalla de la Carbonera, Telixtlahuaca, Oaxaca (18 de octubre 1866) y en la famosa Toma de Puebla del 2 de abril de 1867.
Tres importantes batallas en las que el brillante general fue el vencedor indiscutible, y a partir de la cual comenzo la caida definitiva del ejército invasor